En enero de 2013, el boletín del Museo Nacional de Historia Natural, de donde Rubén Stehberg se desempeñó como Jefe del Área de Antropología, informó sobre la investigación que reveló evidencias de que bajo el casco histórico de Santiago se desarrolló en etapas prehispánicas un centro urbano político inca, parte de Tawantinsuyu (estado Inca) que partía en el Cuzco y terminaba aquí en nuestra Plaza de Armas.

Bajo la Plaza de Armas no solo hay cimientos coloniales: también hay vestigios de un centro urbano inca. Así lo demostró la investigación del arqueólogo Rubén Stehberg y el historiador Gonzalo Sotomayor, quienes derribaron la historia de que los españoles fundaron Santiago en medio de la nada.

Años de investigación que ahora se publican en formato libro. Se trata de Mapocho Incaico, que demuestra con evidencia arqueológica y documental, que en el corazón de Santiago existió el centro político y ceremonial más austral del Tawantinsuyo. Un territorio organizado, con autoridades, caminos, canales y centros de poder, mucho antes de la llegada de los españoles.

El 5 de mayo pasado estuvimos en el primer lanzamiento del libro editado por Planeta. Aquí pudimos conversar con Stehberg, quien nos reveló otro de los pasajes de la investigación. Nos referimos a llamada Cultura Aconcagua o mapochoes, quienes iniciaron la conversión de la cuenta Maipo-Mapocho en una área estratégica con control ritual, político y comercial. Esto explica el interés posterior de dos imperios: primero el de los incas y luego el español.

—¿Cómo nace la investigación que dio origen a Mapocho Incaico?
La investigación comenzó por allá en el 2011, éramos un equipo de tres personas: Gonzalo Sotomayor, historiador que se nos fue lamentablemente, Juan Carlos Cerda, geógrafo y yo, arqueólogo. Al fallecimiento de Gonzalo Sotomayor se nos agregó otro historiador, Gonzalo Osorio. Y bueno, a partir de distintos hallazgos arqueológicos y urbanos realizados en el centro de Santiago, empezó a aparecer evidencia que demostraba la presencia incaica en el valle del Mapocho antes de la llegada de los españoles.

—¿Qué cambió esta investigación respecto de la historia que conocíamos?
En pocas palabras lo que nos enseñaban en el colegio (y yo creo que todavía algunos colegios siguen enseñando lo mismo) es que Pedro Valdivia fundó Santiago en un sitio eriazo, Sitio eriazo es un lugar donde no hay agricultura, no hay nada construido, en el fondo es un sitio baldío. Sin embargo, nuestra investigación demostró que eso no es así, que había un centro administrativo importante donde residía el gobernador Quilicanta y Pedro Valdivia ocupó el centro administrativo incaico para fundar Santiago. Esto cambia bastante la historia de Chile.

—¿Cómo esta investigación llega a formato libro?
Generamos alrededor de 15 artículos científicos en revistas especializadas y bueno, es muy difícil que alguien tenga tiempo para leer todo eso, entonces ya había llegado el momento de hacer una publicación de síntesis para todo público, que en pocas páginas se pudiera encontrar toda la información que hemos realizado. Entonces la editorial Planeta nos abrió las puertas y publicó este libro que esperemos llegue a un público masivo.

—¿Y desde las primeras investigaciones que hiciste con tus compañeros, se ha agregado nueva información sobre la presencia inca?
Efectivamente vamos avanzando. Incluso cuando yo pensaba que ya la investigación estaba terminada, al escribir este libro surgieron nuevos datos y nuevas interpretaciones. Por ejemplo, hay un capítulo que trata sobre la Cultura Aconcagua, que ya ha sido descrita por los arqueólogos pero no ha sido interpretada y si alguien no interpreta los datos no se entienden, entonces en el fondo seguimos generando nuevo conocimiento. Otra información que aparece en la publicación, es que sabía que el 11 de junio de 1541, Pedro Valdivia hizo un Cabildo, o sea, reunió a todos los vecinos de la ciudad de Santiago para que lo nombraran gobernador y eso lo hizo en el tambo grande que hay junto a la plaza de esta ciudad, que es el tambo incaico. Pero lo que ahora descubrimos es que el 11 de junio fue el día del solsticio de invierno, el día más sagrado del calendario indígena, entonces estamos descubriendo que Pedro Valdivia por algún motivo eligió dos elementos indígenas para ser nominado como gobernador y así, hay una serie de pequeñas novedades que no se sabían antes y que están en este libro.

El Tawantinsuyu elegía por representante a una autoridad local por su lealtad, siendo excepcional la presencia de un Gobernador proveniente de la familia real del Cuzco, como aconteció en el valle del Mapocho. Quilicanta, acompañado de otros caciques recibió y dio apoyo logístico a la expedición de Diego de Almagro en Quillota en 1536, e hizo lo mismo con Pedro de Valdivia en el valle del Mapocho, en 1541.

El 11 de junio de 1541, el Cabildo de Santiago nombró oficialmente a Pedro de Valdivia como Gobernador y Capitán General de Chile. Este evento se celebró en el Tambo Grande inca, ubicado en lo que es hoy la Plaza de Armas de Santiago.