Se trata de una nueva apuesta de Cassá Estudios, Arquitectos Asociados y un grupo de inversionistas, que tras cuatro exitosos proyectos, vuelven a rehabilitar una construcción de valor histórico, esta vez para uso residencial. El inmueble, ubicado en esquina Huérfanos con San Antonio, funcionó como hotel desde 1924 y en la década de los ochenta cambió de rubro para dar paso a oficinas y locales comerciales. Hace unos meses comenzó un nuevo capítulo: una inédita transformación que lo convertirá en un atractivo edificio de departamentos, con valores entre 2.900 y 6.000 UF, dependiendo del tamaño. Se espera la entrega del proyecto para el primer semestre del año 2027.

Crédito de imagen: Rafael Acuña.
Cada ventana del edificio Victoria delimita el espacio que ocuparán los nuevos departamentos del proyecto que reinventa el inmueble de Huérfanos 801. Los equipos de Cassá Estudios y Arquitectos Asociados se encuentran en pleno proceso de desmantelar las oficinas que ocuparon del segundo al sexto piso del histórico edificio Victoria. Inmueble que nació como hotel en el año 1924 y que hoy está en proceso de volver a su uso original: el habitacional.
Piso a piso, se derriban paredes, se retiran las instalaciones sanitarias y eléctricas, y montones de escombros salen en camiones varias veces a la semana. Los andamios en el exterior dan cuenta de la próxima restauración de la fachada neoclásica y del cambio de la techumbre, pero nada hace suponer el intenso movimiento que se vive al otro lado del cierre perimetral.
Puertas adentro, los hermanos Simón, Tomás y Joaquín Duch supervisan las obras de restauración y remodelación. Se trata de una intervención que aprovecha las losas, las paredes y la estructura del edificio, pero que en su interior tendrá el mismo estándar de los otros cuatro proyectos de Cassá Estudio, caracterizado por su modernidad, materiales de primer nivel y un diseño minimalista. Y en donde el modelo de rehabilitar, en vez de construir desde cero, ha sido un gran incentivo para los inversionistas y los actuales dueños de la propiedad.
El modelo ha sido exitoso. El Edificio Victoria se suma a los inmuebles patrimoniales recuperados en Barrio Bellas Artes, París-Londres y otros dos en el sector de República, uno de estos también en plena obra para ser administrado por una universidad.

Más de 100 años de historia
La vida del edificio Victoria es única. Según el escritor Oreste Plath, autor del libro El Santiago que se fue, se fundó como Hotel Victoria, con 45 habitaciones, una espléndida terraza y jardines de invierno. Era famoso por su restaurante de comida española, que ofrecía cada jueves arroz a la valenciana. Su primer dueño fue Guillermo Piola, el mismo del Hotel Mundial, ubicado a poca distancia, en la esquina de Bandera con Moneda, en el Barrio de La Bolsa. Le sucedió tiempo después el catalán José Oller Valles, nacionalizado chileno y gran filatelista, quien dirigió el lugar durante 30 años.
El hotel fue centro de reunión de políticos y escritores como Agustín Edwards Mac Clure, Vicente Blasco Ibáñez y también de conocidos artistas, como Josephine Baker, bailarina y cantante francesa, quien debutó en el desaparecido Teatro Victoria que era parte del mismo edificio. De esta legendaria construcción se mantiene el pórtico de hierro de la entrada, los vitrales y lámparas del foyer (hoy ocupado por una multitienda) y lo más recordado: un fresco pintado en el cielo abovedado, justo sobre el público, y que aún se conserva.

¿Cuáles son los beneficios de vivir en un edificio restaurado en el centro de Santiago?
Simón: Vivir en un edificio histórico tiene un encanto romántico que es difícil de encontrar en otro proyecto. No hay edificios iguales a éste; tiene elementos como la escalera de mármol, una altura de casi 3 metros y su mediana escala que también es importante, porque lo que nosotros vemos hoy en día es que si uno se quiere comprar un departamento nuevo, la alternativa es una torre de 16 pisos con 300 departamentos. El Edificio Victoria es un edificio de 6 pisos, a escala ciudad y creo que eso se valora. También el espacio común que se está haciendo, que tiene el fresco del que era un teatro y el patio interno, todo en su conjunto hace que sea un proyecto muy único.
Respecto al valor arquitectónico, ¿qué se mantiene del edificio y cuáles serán los atributos de los departamentos que están en venta?
Joaquín: Mantenemos la esencia y lo histórico del edificio. Estamos rescatando las escaleras y recuperando el mármol. Como las ventanas originales ya no existen, estamos haciendo ventanas nuevas, respetando el diseño original. Al mismo tiempo, estamos trabajando con interioristas que nos ayuden a devolverle ese glamour europeo que tuvo en sus inicios. A través de los materiales y la iluminación, buscamos darle una sensación de calidez y amplitud.

¿Y cómo ven este resurgimiento en Santiago? Están los proyectos del Palacio Aldunate, la Casa Larraín Bravo y el Hotel De Baines, que vienen a rescatar espacios y apostar por el centro de la ciudad.
Simón: Nosotros vemos que está partiendo una tendencia y que la gente se está dando cuenta del verdadero valor que tienen las propiedades de Santiago Centro. Muchos proyectos están reconvirtiendo oficinas, porque entre tener un edificio vacío y la transformación habitacional, hace sentido. Y se están dando cuenta de que también hay un valor que va más allá de lo económico y que es una contribución a la ciudad. Y en particular, este sector, como dices tú, está teniendo bonitos cambios. Además de nosotros, sabemos de otros proyectos que se están tramitando en esta misma calle San Antonio.
Tiene todo el sentido del mundo que el centro de Santiago, con la ubicación que tiene, con la conectividad, con los parques, con toda la cultura, se empiece a mirar de nuevo.
Joaquín: Nos sirve mucho que se hagan más proyectos. Es como una ola que crece, y entre más proyectos mejor, para que más gente vuelva al centro.
Y además que son proyectos que también son rentables
Simón: Claro, sin rentabilidad no se puede. Cuando compramos un edificio, se revisa bien a fondo, y los inversionistas ven lo atractivo de un proyecto como este, versus una torre que toma entre 3 y 5 años entre la excavación y la construcción. Acá se compra, y la remodelación dura 12 meses como máximo. Y tienes la garantía de que el edificio ya existe y que estructuralmente es sólido. Tuvimos una grata sorpresa cuando sacamos este proyecto a la venta, porque en apenas unos meses ya tenemos muchas reservas. Hay un nicho de gente que sí quiere comprar este tipo de departamentos.
Joaquín: Están las losas, el piso, las paredes originales, pero las instalaciones son todas nuevas. Las cañerías, la electricidad y todos los muebles son nuevos. En verdad es un cero kilómetro, mejor que una inmobiliaria normal. Es un departamento más atractivo, con mejor diseño. Visualmente se va a parecer mucho a un hotel, y la experiencia también, por el hall de acceso, la iluminación de los pasillos… No se parecerá en nada a un proyecto inmobiliario tradicional.

Y está el recordado mural, el fresco que ornamentó el Teatro Victoria y que será un elemento distintivo de este proyecto que además tiene una excelente ubicación
Simón: Sí, el mural estará en el espacio común, que será exclusivo para los residentes cuando accedan por el segundo piso. También podrán disfrutar de un patio y una plaza interior.
La ubicación en verdad es muy buena, considerando que tienes un mall al frente, con gimnasio y servicios. A pocas cuadras tienes el Teatro Municipal, el cerro Santa Lucía, el Barrio Lastarria y la Plaza de Armas, además de cuatro estaciones de metro a diez minutos caminando. Estamos en un lugar estratégico. No hace sentido que la gente no viva acá, pero nosotros estamos apostando a que la gente se dará cuenta de esto.


