Este miércoles 25 de febrero, la sesión plenaria del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) aprobó el retorno de la estatua del general Baquedano a la plaza donde permaneció desde 1928. Actualmente, la escultura se encuentra bajo resguardo en el Museo Histórico y Militar de Chile, tras los daños sufridos durante el estallido social.

La noticia se conoce un día después de la intervención del escritor Matías Correa y el sociólogo Fernando Balcells, quienes instalaron 207 réplicas en miniatura del plinto del monumento. La acción titulada “El pueblo de Chile en honor al general Baquedano” llamaba a reflexionar sobre los nuevos sentidos que han adquirido tanto el plinto como la escultura.

Se zanja así el debate de las últimas semanas respecto a su regreso. El 27 de enero, el concejo municipal de Providencia había aprobado por unanimidad la licitación para reinstalar la escutlura en su plinto original, con el respaldo del alcalde Jaime Bellolio. Sin embargo, faltaba la palabra final del CMN. La votación del Consejo de Monumentos Nacionales se esperaba inicialmente para fines de enero y luego para mediados de febrero, no obstante, el organismo solicitó antecedentes adicionales sobre las condiciones de seguridad, los que fueron entregados por el municipio.

93 años, un estallido social y el resguardo del MHM
La reconocida escultura fue inaugurada por el Ejército en las Fiestas Patrias del 18 de septiembre de 1928 y permaneció en el lugar que tomó el nombre de Plaza Baquedano durante 93 años.

La pieza, realizada en bronce por el escultor Virginio Arias, fue fundida en la Escuela de Artes y Oficios. Más de 150 mil personas aportaron dinero para su construcción, consolidándose como un homenaje ciudadano tras la Guerra del Pacífico.

El monumento ecuestre representa al general Baquedano tomando las riendas de su caballo Diamante. Viste el uniforme de Infantería de Línea, el mismo que usó el general en jefe de las fuerzas chilenas cuando triunfó en la Batalla de Tacna, el Asalto y Toma del Morro de Arica y las Batallas de Chorrillo y Miraflores. Precisamente años después se agregó junto al plinto, una figura que representa a una mujer levantando una guirnalda de copihues, relieves que recrean batallas de Chorrillos y Miraflores y un soldado en posición de guardia. Bajo el pedestal, se colocó en 1931 la tumba del Soldado Desconocido, cuya lápida indicaba: «Aquí descansa uno de los soldados con que el General Baquedano forjó los triunfos del heroísmo chileno”.

Durante el estallido social, el conjunto escultórico fue vandalizado e intervenido en múltiples ocasiones convirtiéndose en un símbolo de las protestas. Cortes, piezas rotas y numerosas capas de pintura se acumularon sobre la obra. Incluso se intentó derribar la estatua, se sustrajo el sable de la figura principal que posteriormente fue recuperado y se incendió la base del monumento.

Ante el riesgo de desprendimiento de piezas y mayores daños, el Ejército solicitó al Consejo de Monumentos Nacionales el retiro de la estatua. Fue así como el 10 de marzo de 2021 la escultura fue trasladada a los hangares del ex Aeropuerto de Cerrillos, actualmente dependencias del Ministerio de las Culturas, el Arte y los Patrimonios, para iniciar su proceso de restauración. Fue aquí donde un equipo liderado por Luis Montes Becker y su hijo Luis Andrés Montes Rojas desarrollaron la restauración de la obra, que tuvo un costo de cerca de 68 millones de pesos y que fue financiado por la Delegación Presidencial.

Además de retirar las capas de pintura mediante microesferas de vidrio, la figura presentaba un corte profundo en el cuello del jinete y daños en el escudo nacional de la montura, el cinturón, los ornamentos de la chaqueta y otros detalles hechos a mano. El trabajo incluyó reposición de piezas faltantes, teñido químico y la creación de un nuevo sistema de anclaje.

Tras su restauración, a fines de agosto de 2022, el Monumento a Baquedano fue trasladado e instalado en el patio central del Museo Histórico y Militar de Chile (MHM), sobre un radier de hormigón provisorio y removible. Sin embargo, este no es el único conjunto patrimonial sobre Baquedano que resguarda el museo: también conserva retratos realizados por Giovanni Mochi (1880) y L. A. Plaza (1899), además de parte de su atuendo militar —como su bicornio y quepí— y una pequeña escultura en bronce de autor desconocido.

Daños a la escultura durante el estallido social. Fotografía de Amo Santiago.

En 1880 Giovanni Mochi pintó la obra «General Baquedano en la Batalla de Chorrillos».

Instalación “El pueblo de Chile en honor al general Baquedano” del escritor Matías Correa y el sociólogo Fernando Balcells, quienes instalaron 207 réplicas en miniatura del plinto del monumento. Fotografía de Alexis Díaz.