La publicación saldrá a fines de julio y contempla más de 400 imágenes y una treintena de memorias íntimas que dan cuenta de la representación de la niñez y su importancia en la sociedad. La obra financiada con el Fondart Región Metropolitana, fue realizada en conjunto con la plataforma Amo Santiago y contiene material inédito, compuesto por fotografías familiares, registros de ciudad y de personalidades como Carmen Aldunate y Maitén Montenegro entre otros.
El Archivo Brügmann, en colaboración con la plataforma Amo Santiago, lanza a fines de julio una emotiva publicación que recorre la representación de la infancia en Chile entre los años 1840 y 2000. El libro, financiado por el Fondart Región Metropolitana, reúne más de 400 imágenes y una treintena de relatos personales que retratan cómo ha cambiado la mirada hacia los niños y niñas en nuestra sociedad.
La obra incluye fotografías familiares, registros urbanos y retratos de figuras reconocidas como Maitén Montenegro y Carmen Aldunate. También rescata historias de infancia de personajes anónimos: niños trabajadores, lustrabotas, canillitas y familias tradicionales chilenas como los organilleros.

© Colección Archivo Brugmann: Bajo los ciruelos en flor que anuncian la llegada de la primavera, dos niños juegan en la calle Cirujano Guzmán. Al fondo se puede ver el campanario de la Iglesia de la Divina Providencia. Foto Hans Storandt, c. 1960.
El proyecto, liderado por los fundadores del Estudio Brügmann, Mario Rojas y Fernando Imas, junto a la historiadora Magdalena Dittborn, es el resultado de una extensa investigación visual y testimonial. A través de sus páginas, el libro pone en valor no solo el desarrollo histórico de la infancia, sino también su vínculo con la ciudad, el espacio público y los cambios socioculturales del país.
“Queremos mostrar el abanico completo de la niñez chilena, desde la invisibilidad de los niños trabajadores del siglo XIX hasta el surgimiento de los derechos infantiles en el siglo XX”, señala Fernando Imas. “Las imágenes revelan cómo pasamos de ver a los niños como adultos en miniatura a reconocer su fragilidad, su ternura y su rol activo en la sociedad”.
Magdalena Dittborn destaca un hallazgo clave: “Este libro tiene dos protagonistas: los niños y la ciudad. Porque no se entiende la infancia sin el entorno urbano. En los relatos, aparecen los juegos en la calle, la relación con los abuelos, los amigos del barrio. Es un reflejo íntimo, pero también colectivo, de la historia de Chile”.
La publicación forma parte de una serie de libros dedicados al archivo patrimonial privado del Estudio Brügmann, que ya supera los 25 mil registros visuales. Este volumen reúne una selección cuidadosamente curada para mostrar cómo la infancia ha sido parte fundamental —aunque muchas veces invisibilizada— de nuestra evolución como país.
El Archivo Brügmann, activo hace más de una década, es reconocido por su labor de rescate patrimonial de fotografías y objetos ligados a la memoria visual de Chile. Entre sus tesoros hay placas de vidrio, daguerrotipos, tarjetas de visita, negativos, y objetos como vestidos originales retratados en las imágenes.
“Cada fotografía cuenta una historia única. A veces es una simple imagen familiar, pero detrás hay un mundo. Nos han donado incluso libretas de matrimonio o ropas usadas en las fotos. Eso hace que el archivo sea mucho más que una colección: es memoria viva”, concluye Imas.

© Archivo Brugmann: Felipe Aguirre Valdivieso con su bicicleta en la puerta de su casa en la calle Jorge Matte, en Providencia, durante la década de 1950.

© Colección Archivo Brugmann: Cuando Federico Assler creó este conjunto escultórico para el antiguo edificio de la UNCTAD, llamado posteriormente Diego Portales, y hoy Centro cultural Gabriela Mistral (GAM); lo hizo pensando en que las personas pudieran sentarse en él. Tal como lo hizo Patricia González Chinchón en 1972.